Chat Foros Amigos WebMail Postales Blogs
Shopping

Warning: include() [function.include]: URL file-access is disabled in the server configuration in /home/sigueme/public_html/consejeria/consejos/contenido.php on line 160

Warning: include(http://sigueme.net/anuncios/anuncios.php) [function.include]: failed to open stream: no suitable wrapper could be found in /home/sigueme/public_html/consejeria/consejos/contenido.php on line 160

Warning: include() [function.include]: Failed opening 'http://sigueme.net/anuncios/anuncios.php' for inclusion (include_path='.:/usr/lib/php:/usr/local/lib/php') in /home/sigueme/public_html/consejeria/consejos/contenido.php on line 160
Cómo dar esperanza
Enviar a un Amigo Enviar a un Amigo Imprimir Imprimir

La apreciación de un esfuerzo genuino puede también animar y avivar la chispa de la esperanza.

En todos estos casos de la Biblia es más que suficiente para dar esta esperanza. Es por esto que Pablo escribió: “Porque las cosas que se escribieron en el pasado, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por medio de la paciencia y de la consolación de la Escritura, tengamos esperanza”. (Romanos 15.4). Aparte de las Escrituras no hay base para la esperanza. Pero las Escrituras fueron escritas para darnos esperanza. Los consejeros cristianos, por tanto, deberían hacer un fuerte énfasis en las promesas de Dios que se hallan en las Escrituras siempre que descubran que los aconsejados han perdido la esperanza.

Una forma de elevar la esperanza es tomar seriamente a las personas cuando hablan sobre su pecado. Con frecuencia, en la primera sesión, una mujer es posible que diga algo así: “Bien, me parece que no he sido una buena madre”. O bien: “No he sido una buena esposa”. Los consejeros nouthéticos toman estos comentarios deprecatorios o de desaprobación de uno mismo como importantes y que vale la pena que sean investigados a fondo.

Se niegan a menospreciar o minimizar las evaluaciones negativas que hace el aconsejado de sí mismo. Así que, cuando un aconsejado dice algo por este estilo, el consejero casi inmediatamente va a interrumpir la discusión y dirá: “Esto es serio. Una mujer cristiana debe ser una buena madre (o esposa). Dígame en qué forma no ha sido una buena madre…”

Es posible que la respuesta encaje en uno de estos tipos: Primero, si la mujer ha dicho que no ha sido buena madre o esposa con miras a sonar como “piadosa”, entonces, hace inmediatamente marcha atrás e intenta seguir por otra dirección: “No quiero que me entienda mal…” En estos casos, naturalmente, el consejero sabe de qué se trata: hipocresía en vez de sinceridad, y debe actuar en consecuencia. Pero en la mayoría de los casos la respuesta va a ser provechosa en material. Incluso, a veces es electrizante: sus esperanzas surgen, empieza a hablar libremente, y toda la historia aparece al instante.

June era una muchacha cristiana de unos veinte años, gorda y muy deprimida. En su inventario de datos personales, había escrito: “Doy asco, soy estúpida, fea, un desastre total.” Su madre inmediatamente saltó al oír este inventario leído en alta voz en la sesión, diciendo: “No la crea. Es una buena chica. Ganó un concurso en la Escuela Dominical, pudo ir a un campamento gratis por una semana, etc. El consejero hizo callar a la medre abruptamente y dijo: “Mire, June sabe más sobre su vida que usted o que yo y que nadie, excepto Dios, y si June dice que es todas estas cosas, debe tener buenas razones para decirlo.”

Volviéndose a June, el consejero continuó: “June, dinos en qué forma das asco. Dinos lo estúpida que eres. Dinos por qué eres fea. Dinos todas estas cosas que te hacen pensar que eres un desastre y en lo que has fracasado”. La cabeza de June había estado inclinada desde que había entrado, pero cuando el consejero dijo esto, la irguió, miró de fijo y dijo: “¿De veras? Debió llegar a la conclusión de que el consejero lo decía en serio, porque por primera vez empezó a hablar libremente y su historia fue puesta en claro.

Es importante, pues, tomar en serio a una persona cuando empieza a hablar de sus propios pecados. A veces un comentario deprecatorio sobre uno mismo es como un globo sonda que el aconsejado suelta a fin de ver lo que el consejero va a hacer con ello. Es importante agarrar el hilo rápidamente, tirar firme y que estalle, para ver lo que hay dentro.

Después de un caso de adulterio siempre aparece, inevitablemente, una resistencia por parte del cónyuge inocente a confiar en el cónyuge ofensor. Con todo, después de una reconciliación, la esperanza se restablecerá rápidamente si se permite que se desarrolle de modo indirecto. Como la palabra del ofensor perdonado se ha visto en el pasado que no es de fiar, esta palabra tiene que ser respaldada por la acción. Lo que no puede ser comunicado hay que demostrarlo. Cuando hace esto, los fragmentos esparcidos que dan evidencia de que ha tenido lugar el cambio señalan hacia un arrepentimiento verdadero (son el fruto apropiado del arrepentimiento).

El cónyuge ofendido rápidamente empieza a recobrar la esperanza. La evidencia, en términos de los esfuerzos hechos para empezar de nuevo en el camino de Dios, vale más que un libro entero de palabras. Los consejeros, pues, van a dar asignaciones concretas numerosas al cónyuge perdonado durante las primeras sesiones de estos casos con miras a hacerles posible una oportunidad máxima de demostrar lo genuino del arrepentimiento profesado. Si estas asignaciones implican problemas específicos, el progreso hacia el restablecimiento de la confianza es más rápido.

En un contexto distinto, la apreciación de un esfuerzo genuino puede también animar y avivar la chispa de la esperanza. El Señor Jesucristo habló de expresar aprecio cuando hizo notar que dirá: “Bien hecho”, al “siervo bueno y fiel”. (Ver también Proverbios 31.28-29). El ánimo por medio del aprecio mostrado al que hace lo que es requerido, es un medio efectivo de dar esperanza. El saber que otros lo han notado y les importa tiende a estimular más aún los esfuerzos.

En la enseñanza de la lectura correctiva, por ejemplo, se ha visto que muchos niños no se interesan en lo más mínimo en la calidad del material que leen, con tal que tengan éxito al leer. Esto parece que es motivación suficiente.

De modo que el primer hecho importante es que los aconsejados necesitan sentido de valor, y el segundo es similar a este: los aconsejados necesitan esperanza. Todo consejero tiene que recordar estos dos hechos, especialmente al principio de una serie de sesiones de aconsejar.

Tomado del libro: Manual del consejero cristiano
Editorial: Clie

 

ÚLTIMOS 10 CONSEJOS FRECUENTES
El amor
La obediencia
Como controlar los pensamientos
Cómo dar esperanza
La tentación
El alcoholismo
La depresión
El juicio
Enfermedades fatales
Más Consejos Frecuentes
 
Aviso Legal | Política de Privacidad | Publicidad | Contáctenos | © Copyright 2000, Sigueme Network