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¿Qué
es una crisis?
La crisis se define a sí misma. Lo que tú
puedes considerar una crisis puede que yo no la vea en ese
extremo. En cualquier momento que la persona siente que
ha perdido control o no puede lidiar eficazmente con el
problema, entonces está en una situación crítica.
Percepción es la palabra clave para definir y lidiar
una crisis.
Una lista de crisis que se encuentran usualmente en el ministerio
de jóvenes sería: embarazo no deseado, problemas
de alimentación, suicidio, abuso negligente, muerte,
comportamiento delincuente, fugas, asalto, abuso de drogas,
alcoholismo, divorcio, promiscuidad, homosexualismo, ausencia
escolar injustificada, rebelión o problemas médicos,
para nombrar tan sólo las crisis más prevalecientes
en la iglesia. Yo calculo que si a todas las personas de
su iglesia se les preguntase: ¿Usted o alguien cercano
a usted está pasando por una crisis?, la mayoría
respondería sí, de acuerdo a su propia definición.
¿Qué
puede hacer un líder de jóvenes?
Cuando las personas se encuentran en crisis, por lo general
son muy abiertas para recibir finalmente ayuda. Para muchos
que han dejado la iglesia, cuando una crisis surge en sus
vidas, regresan a la iglesia en busca de ayuda. La palabra
china para crisis consiste de dos caracteres. Uno que significa
peligro y el otro oportunidad. Los griegos usan la palabra
crisis para dar el significado de un tiempo de tomar decisión
que podría resultar para mejorar o para empeorar
la situación.
¿Qué puede hacer un líder de
jóvenes para ayudar a las personas en crisis convertir
ésta en una oportunidad para crecer?
Recibir educación
en asesoramiento de crisis. Hay muchos libros excelentes,
seminarios y clases disponibles que tratan con jóvenes
que se encuentran en crisis. Reconoce que tú no eres
un consejero profesional, sino, que más bien los
jóvenes a menudo vendrán a ti primero durante
una crisis.
Preparar un buen sistema de referencia. Ten acceso fácil
a los números de teléfono de agencias profesionales
y consejeros que pueden llenar las necesidades de las crisis.
Trabajar con la familia. Cuando una persona de la familia
está en crisis toda la familia sufre. No abandones
a los seres queridos.
No sobre enfatizar. Sentir pena por la persona a menudo
se interpone en tus habilidades para dar apoyo objetivo
y neutral. El sicólogo cristiano Gary Collins da
nueve pasos prácticos para ayudar a jóvenes
en crisis:
1. Ponerse en contacto. Esto involucra ir en busca del jovencito
que tiene necesidad y demostrar tu buena disposición
para ayudar.
2. Reducir la ansiedad.
Esto puede incluir mantener la calma, escuchar cuidadosamente
y con sensibilidad, dar ánimo y una esperanza realista
3. Concéntrese
en los temas. Los jóvenes en crisis se sobrecogen
con facilidad por los sucesos imprevistos en sus vidas,
y pueden recibir ayuda de observadores más objetivos
que pueden determinar qué necesidades deberán
resolverse inmediatamente, como también aquellas
que se harán a largo plazo.
4. Evaluar los recursos.
Ayuda tomar nota de los recursos individuales del joven
(inteligencia, habilidades, fortalezas, etc.) recursos interpersonales
(familia, escuela, amigos, y otras personas que pueden ayudar),
y recursos espirituales (creencias, nivel de madurez espiritual,
inclinación a la oración, etc.).
5. Planear la intervención.
Tratar de ayudar a los jóvenes en crisis, toma algunas
decisiones sobre lo que se puede y se debe hacer para lidiar
con las circunstancias presentes.
6. Dar ánimo.
Esto pone al joven en movimiento y le hace lidiar con la
situación de la mejor forma posible.
7. Infundir esperanza.
Señalar lo positivo, compartir de la Palabra de Dios,
aceptar la necesidad que tiene el joven de expresar enojo,
dolor, y retar sus pensamientos de auto derrota.
8. Cambiar el ambiente.
Consigue el apoyo de amigos y familiares, anima a otros
a orar, da asistencia práctica y refiérelos
cuando sea necesario.
9. Dar seguimiento.
Mantente en contacto con el joven y luego discutan ambos
cómo se trató con la crisis, y cómo
crisis similares pudieran ser tratadas de forma más
efectiva en el futuro.
Tres son las áreas
de mayor necesidad de información práctica
y visión general: abuso de alcohol y drogas, abuso
sexual y suicidio.
Abuso de alcohol y drogas
El segmento mayor de nuestra población que está
experimentando con drogas se encuentra entre el grupo de
9 a 14 años de edad. Lo triste del caso es que los
jóvenes se vuelven dependientes de las drogas y el
alcohol más rápido que los adultos. Con tantas
personas que sufren en silencio los problemas de la adicción
química, nosotros en el ministerio juvenil tenemos
que comenzar a capacitarnos y proveer asistencia para estas
necesidades importantes. Muchas familias cristianas actúan
como si el problema se fuera por sí sólo y
no necesitan hablar de él. Esto no es así.
¿Por qué los jóvenes se drogan? La
respuesta a la pregunta es complicada. Presión de
amigos, aburrimiento, y una pobre autoestima, son factores
importantes para tomar en consideración. La gran
mayoría de los estudiantes experimentarán
con drogas y alcohol. El experimentar es normal, ¿pero,
qué realmente los engancha y los hace adictos a estas
químicas que tan a menudo ponen en su cuerpo? La
respuesta a esta pregunta es fácil.
Les hace sentir bien.
Cuando un joven no está lidiando bien con la vida,
las substancias entumecen su dolor. Es una falsa sensación
de alivio, pero sin embargo, él se siente mejor y
la vida puede continuar.
Funciona cada vez. Desafortunadamente, las drogas y el alcohol
“funcionan”. El joven se siente aliviado. Si
está preocupado por las luchas familiares, las notas,
la pérdida de novio/a, o lo que sea, esta sustancia
en su cuerpo hace que se vaya el dolor (temporalmente).
La otra cosa que sucede cuando los jóvenes continúan
usando drogas y alcohol es que ellos cambian en etapas.
Es importante
para el líder de jóvenes comprender las etapas
del uso y abuso:
Uso experimental: Esto sucede a menudo en los últimos
grados de la escuela primaria o en el comienzo de la escuela
secundaria.
Uso más regular: Muchos estudiantes de la escuela
secundaria se encuentran en esta etapa.
Uso social: La etapa del uso social ocurre
cuando beber alcohol o tomar drogas poco a poco se convierte
en un comportamiento aceptable.
Preocupación diaria: El joven está
atrapado. Puede ser que están experimentando con
drogas más fuertes y usan la droga cierto número
de veces a la semana.
Dependencia: El joven puede que no se dé
cuenta de esto, pero se ha convertido en un dependiente
de las drogas. Tiene que tomar drogas para poder pasar el
día.
¿Hay esperanza? Sí. La dependencia química
es una enfermedad y puede ser tratada. Nosotros debemos
ofrecer ayuda y esperanza a las personas, porque ellas pueden
cambiar.
Abuso sexual
Las víctimas de uno de los comportamientos humanos
más destructores, pueden recibir ayuda, aunque toma
mucho tiempo. Hay señales específicas sobre
el abuso sexual. La mayoría de las víctimas
no vendrán enseguida a nosotros con sus secretos.
Los adolescentes puede que lo digan con su comportamiento
más que con palabras.
Si hablamos sobre el abuso sexual suficientes veces, alguien
nos buscará para recibir ayuda. Las personas abusadas
están lidiando con su secreto en cada sermón,
relación, y actividad en sus vidas. He aquí
seis principios para ayudarles:
1. Créeles: Muy pocas personas mienten en cuanto
al abuso sexual.
2. Escucha: Deja
que te cuente su historia a su propio paso. Aclara pero
no interrogues.
3. Sirve de apoyo:
Las víctimas de abuso sexual que te cuentan sus traumas
necesitarán tu apoyo. No critiques. Las personas
abusadas no necesitan que se les recuerde su descuido.
4. Reconoce las necesidades
emocionales y médicas. No pierdas de vista sus necesidades
médicas o emocionales. Puede que necesite ver a un
médico.
5. Encuentra recursos
comunitarios. Tú solo no puedes lidiar con este problema.
Necesitarás acudir a distintas organizaciones de
ayuda. Ten los números de teléfonos a mano.
6. No lo mantengas
en secreto. Deja que las autoridades apropiadas manejen
los problemas sicológicos y legales; pero tú
se el amigo y consejero pastoral.
Suicidio
Hay mitos comunes sobre el suicidio. Estos mitos nos darán
una mejor comprensión de muchos de los temas que
rodean el suicidio:
1. Las personas que hablan del suicidio no lo hacen. La
realidad es que el 80% de las personas que comete suicidio,
han hablado de él, pero la mayoría de las
personas a quienes hablan de esto, no lo toman en serio.
2. Mencionar el suicido
puede darle la idea a la persona. No es cierto, si tú
sospechas que una persona está pensando en el suicidio,
investiga.
3. El suicidio ocurre
sin aviso. Las personas suicidas no sólo avisan,
sino que por lo general dan muchas señales de aviso.
4. Todas las personas
suicidas son enfermos mentales. La verdad es que sólo
un 15% de aquellos que se quitan la vida han sido diagnosticados
como enfermos mentales.
5. Las personas suicidas
están totalmente decididas a morir. No es cierto.
Ellos tienen un fuerte deseo de dar fin a sus vidas pero
al mismo tiempo un fuerte deseo de vivir.
6. Cuando la depresión
cesa, la crisis de suicidio termina. De forma increíble
muchos suicidios ocurren dentro de los tres meses después
que las personas aparentemente han vencido la depresión.
7. Las personas
suicidas no buscan ayuda médica. De forma extraña
las investigaciones muestran que tres de cada cuatro personas
que se han quitado la vida vieron al médico entre
uno a tres meses antes. |