¿Tiene autoridad la Biblia?
Esta es una de las preguntas más antiguas y debatidas
entre los hombres. También es una de las más importantes
para que consideremos en nuestro día. La gente a menudo
demuestra su condición espiritual por la actitud que tiene
hacia la Biblia.
Hace tiempo tuve la oportunidad
de reunirme con varios pastores cerca de una ciudad en
que estábamos celebrando una cruzada. Decir que nuestra
conversación me produjo una especie de shock, podría parecer
una exageración; sin embargo, me sorprendí sobremanera
por las serias diferencias de opinión que teníamos en
algunas cuestiones fundamentales. Al menos la mitad de
esos pastores no aceptaba la autoridad de la Biblia como
Palabra de Dios.
Varios señalaron que creían que
en la Escritura había pasajes erróneos. Fue aun más sorprendente
cuando admitieron que si ciertas porciones de la Biblia
los incomodaban, llegaban a la conclusión de que tales
porciones debían dejarse de lado por carecer de fundamento
científico.
¿Nos extraña entonces que haya
lugares en que la Iglesia cristiana está tambaleante?
¿Quién puede estar interesado en escuchar a pastores y
predicadores que rechazan la Biblia como Palabra de Dios?
¿Con qué autoridad pueden predicar? Por otra parte, ¿cómo
es posible saber cuáles pasajes bíblicos son inspirados
por Dios y cuáles no?
Cuando oigo que personas que profesan
ser cristianas cuestionan si la Biblia es Palabra de Dios,
no puedo menos que preguntarme si los cristianos de hoy
no adoran a un Dios demasiado pequeño. Después de todo,
si Dios es Dios, ¿no pudo acaso escribir un libro sin
errores? Claro que pudo. Y lo hizo. Pablo pudo decir a
Timoteo con toda confianza: "Pero tú sigue firme en lo
que has aprendido. Ya sabes que lo que se te ha enseñado
es la verdad, pues has podido comprobar la integridad
de tus maestros.
Además, desde la niñez conoces
las Sagradas Escrituras, y éstas te dieron la sabiduría
que se necesita para alcanzar la salvación mediante la
fe en Cristo Jesús" (2 Timoteo 3:14-15 BD). ¿Por qué razón
Pablo podía decir eso? Porque toda la Escritura es inspirada
por Dios; tiene autoridad porque es Palabra de Dios, no
de hombres. Y Pedro pudo escribir: "No crean ustedes que
les hemos estado relatando cuentos de hadas, cuando les
hemos hablado del poder de nuestro Señor Jesucristo y
de su segundo advenimiento. No. Con mis propios ojos vi
su majestad" (2 Pedro 1:16 BD).
La Biblia transparenta autenticidad.
Ningún otro libro tiene el sello de aprobación divino.
Recuerdo haber leído la explicación de un expositor bíblico,
quien escribió lo siguiente acerca de la singularidad
de la Biblia: "De todos los oráculos humanos, sin importar
cuán confiables sean, vamos a la inspirada Palabra donde,
en vez de declaraciones ambiguas e indignas de ser creídas,
encontramos enseñanza distintiva y definida, enseñanza
impregnada de autoridad e infalibilidad." En verdad podemos
confiar en la Palabra de Dios.
Si Dios no fuera capaz de escribir
un libro perfecto, ¿por qué confiar en un Dios así para
nuestra salvación? No trato de decir que la fe en la inerrancia
bíblica es necesaria para la salvación. Pero sí trato
de decir que debemos aceptar la Biblia como Escritura
divina a fin de experimentar autoridad, poder y comunión
con Dios en nuestra vida cristiana.
La fe en la completa autoridad
de la Escritura es vital para el entendimiento de la vida
cristiana auténtica y victoriosa. Es sólo a través de
una fe tal que comenzamos a conformarnos a la imagen de
Cristo. ¿Crees de todo corazón no sólo en Jesucristo como
Salvador sino también en la Biblia como la Palabra de
Dios, Palabra que tiene un mensaje pleno de autoridad?