Internet ha traído una nueva forma de comunicación, otorga una libertad de expresión única en su forma y contenido, tiene la capacidad de capturar nuestra imaginación, excitar el conocimiento y ensanchar el ámbito de desarrollo, de tal manera que casi todas las manifestaciones de expresión humana las encontramos allí.

Internet es como un lienzo que nos invita a pintar, pero al igual que esta disciplina tiene sus propias reglas, las que debemos tener en cuenta a la hora de adentrarnos en ella:

La creatividad como elemento de comunicación debe hacer uso de la síntesis, es decir, que cuando piense en hacer una composición, hará bien en preguntarse: - Si saco o pongo este elemento ¿sigo diciendo lo mismo?, ¿hasta que punto puedo ir quitando elementos de la pieza sin cambiar el mensaje? De hecho, cuanto menos elementos utilice más fácilmente la gente puede captar lo que deseamos decir.

Por ser Internet, todavía un medio con limitaciones de velocidad y conectividad, seguir este principio será fundamental, pues no se trata de sumar elementos que a los usuarios les sean imposibles de descargar o ver, lo cual termina alejándolos.

La creatividad en la red debe encontrar su traducción en la tecnología: Hace unos años oí un cuento, que en resumen decía que se había inventado un avión que podía llevar a 3500 personas, con cuatro alas, y un sin fin de cosas innovadoras, pero con el único inconveniente que no encontraban la forma de hacerlo despegar.

Así también cuando creamos en Internet muchos de nuestros proyectos pueden quedar en tierra en espera de que la tecnología los haga viable y esté al alcance del usuario medio. Aquí nos preguntamos obviamente ¿Lo que quiero hacer es posible?

La creatividad buscando propósitos definidos: En Internet no basta con estar, hay que ser, y esto solamente es alcanzado cuando nuestro trabajo busca un propósito. Plasmar nuestras ideas basadas en objetivos será de vital importancia.

Debemos preguntarnos ¿Qué quiero hacer? ¿Para quién? y ¿Para qué?. Nuestro sitio debe servir a un objetivo más alto que el de despertar la admiración de los internautas por el diseño en sí. La creatividad debe ser puesta al servicio de un propósito y no ser un fin en sí misma.

La creatividad debe tener lógica: Hay que ordenar los elementos de tal manera que tenga lógica para el usuario, hay que interpretar lo que los navegantes van a hacer cuando entren al sitio.

Una de las cosas que más desalientan a los usuarios es ponerlos en la dificultad de tener que adivinar para qué sirven determinados botones o la confusión de no saber que hacer una vez dentro. Imagínese ver una cocina en un dormitorio y una cama en un baño, ¿Qué pensaría? .La creatividad en Internet puede ser excéntrica pero no ilógica.

La creatividad es una actividad continua que busca recrearse: Ningún sitio que se precie de dinámico, jamás estará terminado. El ritmo que imprime Internet es vertiginoso, ¿con cuánto gusto usted vería televisión o escucharía la radio, si cada vez que la enciende encuentra lo mismo?.

La consigna es renovarse o morir, la tendencia de la red es envejecimiento prematuro, lo que fue bueno ayer, puede ser un obstáculo hoy.

Internet se encuentra en sus primeros pasos y crece a pasos agigantados, predecir como será en unos cinco años no es una tarea sencilla, pero cada vez más los hombres encontrarán mayor comodidad en desarrollar sus ideas en este medio.

Mi consejo es que no le tenga miedo a la red, comience a trabajar en ella con lo que tiene y sabe, y vaya sumando experiencia, puede que usted sea solo un navegante, pero si cree que tiene algo que decir, puede también tener su propio lugar, y quizás esta pueda ser su mayor ventaja y la mayor virtud de Internet: Aquí hay lugar para todos.!!!

¡Un abrazo grande a todos!