Hace un tiempo
vi detrás de un camión la siguiente frase: “Todos
ven lo que tengo pero nadie ve mi esfuerzo”.
2 Reyes
13:14-19
Muchos creen
que el resultado de la prosperidad es solo un golpe
de suerte, sin embargo toda la escritura señala
que el camino de la provisión es el trabajo, el
camino de la espiritualidad es la oración, no hay
forma alguna de ser espiritual de un día para otro,
es el diario orar, leer las escrituras, buscar la
comunión con Dios y la llenura del Espíritu Santo
lo que hace que cada día podamos llegar a ser semejantes
al Señor, no hay algo así como la lotería espiritual
que uno gana de golpe una fortuna de fe o unción,
sin trabajo espiritual delante de Dios no hay resultados
espirituales delante de la gente.
Dios en
su infinita gracia a provisto el tiempo, los medios
y las oportunidades para que cada ser humano pueda
mejorar su vida en todos los aspectos, pero es el
hombre, en última instancia, que decide si va a
tomarlas o dejarlas, si va a mejorar o a empeorar.
(Eclesiastés 3:1 y 9:11)
Hay algunas
cosas que pueden ayudarnos para no caer en los mismos
errores que el rey Joás:
1) La
ley del menos esfuerzo es el fracaso: Acostumbrate
a esforzarte, a dar lo mejor, no a descansar o a
hacer las cosas a medias. El reino de Dios anda
en busca de gente esforzada y valiente.
2) Se
observador de la vida: No siempre las oportunidades
se cruzaran delante nuestro y a veces estan bien
disfrazadas. Recuerdo la anécdota de un programador
de video juegos que cuando se le preguntó
a que se debía su fortuna, respondió
que se debió a que cuando se presentó
en una empresa para solicitar trabajo, le dijeron
que no.
3) Entusiasmate
con lo que haces: Eliseo no podía creer que
Joás tomara la oportunidad de Dios tan tibiamente,
si el Señor te muestra que la salida es la oración,
entregate fervientemente a ella. Como cristianos
no solo debemos tener un espíritu entusiasta,
sino que también debemos ser quienes inspiren
a otros a hacer las cosas con buen ánimo.
4) Aprovecha
bien el tiempo: Cuando hay que recoger no duermas,
las buenas oportunidades a veces llegan en medio
de nuestras importunidades, alguién dijo
que el tiempo vale oro, pero en realidad vale más
que el oro, vale vida, pues el tiempo que pasa no
se recupera con oro, pero se paga con vida.
5) El
propósito de Dios es darnos siempre una victoria
completa: No dejes ninguna área de tu vida sin
tratar, todo lo que se enfrenta con miras a honrar
a Dios se vence. Joáz desestimo las palabras
de Eliseo, de alguna manera desmereció su
ministerio, quizá por ver que el profeta
estaba enfermo, lamentablemente dejo guiarse por
las apariencias y no puso atención a las
palabras que se le habían dado.
Hoy nosotros
tenemos una tremenda posibilidad de ser mejores,
tenemos las palabras más inspiradoras y contamos
con la presencia incondicional de nuestro Dios.
¡Un
abrazo grande a todos!