Se cuenta de un comisionista que se dedicaba a la venta de plumas de fuente. Se acercó a un pequeño comerciante y le rogó que le comprara sus plumas. El comerciante le dijo:
- No puedo comprarle por ahora, pues tengo plumas.
- Pero éstas, - contestó el comisionista -, son de una marca especial, son excelentes. Cómpreme siquiera una docena.
Tanto insistió el agente vendedor que el tendero le dijo:
- Póngame una docena de esas plumas.
Cuando el vendedor comenzó a escribir la factura, el comerciante que era un hombre listo y observador, notó que la factura se escribía con una marca de pluma distinta a la que le ofrecía en venta.
- Cancele la factura – dijo el comerciante –, pues no deben ser muy buenas sus plumas cuando usted mismo no las usa.
Y esta anécdota nos señala que así también hay muchas religiones. Dicen tener muy buena marca, pero cuando llegan los problemas serios de la vida, no ayudan a resolverlos; resultan tan inútiles como las plumas del referido agente vendedor. La única mercadería que cuenta es la de Cristo.
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ESPECIAL PENTECOSTES 2013
50 secretos sencillos para vivir feliz
Luci Swindoll
Grupo Nelson
Reglas sencillas para una vida satisfactoria, con propósito, no enfocada en las cosas sin sentido, con fundamentos bíblicos sólidos. Luci reúne estas reglas prácticas en un pequeño compendio, bien organizado y entretenido de leer, al que nos podemos remitir una y otra vez. |
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