Imagínate
en la línea de acceso a la tierra prometida.
Haber caminado durante tantos años en el desierto
y encontrarte que del otro lado está todo lo que
Dios ha prometido para tu vida.
¿Que es lo que puede hacer que no cruces hacia
la tierra de liberación?
Me preguntaba que había hecho que ciertas personas
eligieran volver hacia atrás estando a la puerta,
solo a la puerta de la bendición. Que es lo que
los motiva a volver?
Miedo a
lo desconocido:
Hay un dicho en la argentina que dice “mas vale
malo conocido que bueno por conocer”. El pueblo
de Israel estaba a la entrada de una nueva vida. Un lugar
donde fluía leche y miel.
Pero por no saber que había del otro lado y con
mucha precaución decidieron enviar a 12 príncipes
para inspeccionar la tierra. No hay registros que Dios
les haya ordenado o sugerido que envíen a estas
personas a mirar, a investigar. Dios les había
dicho que la tomaran por posesión.
Pero ellos antes tenían que asegurarse con sus
ojos que lo que Dios les había prometido era verdad.
Era como si en el relato cuando Pedro camina sobre el
agua, primero hubiera dicho que el saco un piecito para
comprobar que el agua esta “caminable’.
Diez de ellos vinieron con la noticia que lo desconocido
los tragaría, que lo desconocido eran gigantes
que harían papilla de este pueblo. Y todos tuvieron
miedo. Miedo a lo desconocido. Ninguno cruzó, ninguno
fue tomado, tragado, o sufrido en la nueva tierra. Las
meras palabras de estos hombres los hacían volver
sobre sus pasos hacia la esclavitud que estaban acostumbrados
a vivir.
Lloraron y gritaron por miedo a lo desconocido, a aquello
que estaba mas allá de sus ojos, de su historia,
de sus limitaciones.
Estar acostumbrado
al desierto
Otra de las razones por la que ellos no cruzaron era que
estaban acostumbrados a la vida del desierto, la vida
de limitación.
Durante toda su travesía a través del desierto
desde la esclavitud a la liberación cada día
veían llover el mana del cielo. Y estaban acostumbrados
a eso. Ellos en vez de cada día vivir agradecidos
a Dios por lo que les daba se convirtieron en “OTRO-
DEPENDIENTE”.
Dios les daba para suplir sus necesidades, pero les había
prometido mucho mas. Les había prometido prosperidad,
bendición, abundancia. Para lo cual era necesario
que ellos actuaran.
Debían cruzar, debían ir por lo que Dios
les decía que era de ellos. Sin embargo se quedaron
esperando que otro les de de comer, que otro les haga
el trabajo, y justificaron sus limitaciones o las circunstancias.
Casos de
quedarse cerca de la bendición
Cuenta una historia de un alpinista que no confiaba en
Dios. Que en una oportunidad que escalaba una montaña
en una fría zona se cayó y quedo colgado
de su soga de seguridad en plena noche oscura y helada.
Se acordó en aquel momento de Dios y le dijo:
- Dios, por favor ayúdame y creeré en ti.
Al instante escuchó una voz fuerte que le decía:
- Bien hijo, te he esperado toda la vida. Confía
en mí…, Suéltate!!!
El alpinista se sorprendió:
- Soltarme Dios? Me voy a matar?
- Confía en mi -, le volvió a mencionar
el Altísimo.
Pero el alpinista no obedeció.
A la mañana siguiente llegaron los grupos de rescate.
Y encontraron a un alpinista muerto congelado, agarrado
y tomado fuerte de su soga…. a medio metro del suelo!!!
A la puerta
de la bendición de Dios
Quizás estas a la puerta de la bendición
de Dios pero todavía del lado del desierto.
Y Dios diciéndote que cruces, que elijas esa vida
diferente que El te prometió.
¿Qué es lo que te impide cruzar? Miedo a
lo desconocido? Estar acostumbrado a vivir así?
No quieres soltarse de la soga?
Solo quiero mostrarte que esa manera de vivir te llevo
hasta donde hoy estas, que lo que buscas no está
allí sino del otro lado de la montaña. Y
que Dios desea suplirte y llevarte a otro nivel pero necesita
que cruces, que no temas de los gigantes, que acciones
para la prosperidad, que declares la bendición
que El ya ha enviado para tu vida y la de tu familia y
que te veas como El te ve: Su hijo, un elegido, un miembro
de su familia.
Oro por tu vida
y que esta semana no te quedes a la puerta de lo que Dios
desea para ti sino que la cruces, que vayas por quien
eres llamado a ser, que vayas por una semana de gran bendición.
Todo nuestro amor y oración, así como nuestro
agradecimiento por permitirnos una vez mas estar en Tu
presencia para que juntos podamos estar en la Suya. |