La Iglesia Necesita el Poder del Espiritu Santo
Jesús prometió que el Espíritu Santo crearía una comunidad que participaría en obras mayores que las que Él mismo había hecho. Lo que Jesús se había propuesto era revitalizar la historia de Israel. En este nuevo Pentecostés, el Espíritu Santo crearía una nueva comunidad formada por personas de todo origen étnico y de todas las condiciones socioeconómicas.