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Cómo Restaurar la Verdadera Piedad del Hombre
La traición de Judas y la deserción de los doce discípulos entristecieron a nuestro Señor, pero el peso de nuestro pecado fue la verdadera presión sobre su corazón. Murió por nuestro pecado. Ningún lenguaje podrá jamás explicar la agonía de su pasión