¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, analizar el tráfico y mostrar publicidad personalizada.
Al continuar navegando, aceptas su uso.
Política de Privacidad