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Bosquejos para Predicar

Roboam no Preparado

Roboam no Preparado
Por tres años su lealtad a Dios le hizo prosperar, trayendo a Judá todo lo mejor del pueblo que había oído de la adoración a Jehová, sin embargo, olvidó al Señor que le había dado esta prosperidad inicial.
📖 Texto Bíblico: 2 Crónicas 12:14

«E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová» (2 Crónicas 12:14).

Este es el resumen de la vida de Roboam; no era tan malo como algunos, pero hizo lo malo en varias formas, no tanto de propósito como por descuido.

Los malos efectos del pecado de su padre y la idolatría de su madre aparecieron en el hijo; sin embargo, hubo otra causa que se llama: falta de preparación de su corazón.

I. No empezó su vida sirviendo al Señor.

1. Lo que comienza sin Dios termina siempre en fracaso (2° Crón. 10:1).

2. Los que rechazan la sabiduría divina generalmente rehúsan también la sabiduría de los demás (2º Crón. 10:8).

3. No tenía la sabiduría de su padre.

¿Cómo podía obrar prudentemente y prosperar si no era guiado por el Señor? (2º Crón. 10:13,14).

II. No era firme y perseverante en buscar al Señor.

1. Por tres años su lealtad a Dios le hizo prosperar, trayendo a Judá todo lo mejor del pueblo que había oído de la adoración a Jehová (2º Crón. 11:13,17), sin embargo, olvidó al Señor que le había dado esta prosperidad inicial.

2. Se hizo orgulloso, y Dios le castigó poniéndole bajo la mano de Sisac (vers. 5).

3. Se humilló y fue perdonado; sin embargo, despojó la casa del Señor para dar soborno al rey de Egipto.

4. No realizó grandes reformas y no celebró la Pascua a pesar de que confesó: «el Señor es recto» (vers. 6).

III. No tuvo cuidado en buscar al Señor de todo corazón.

• Ningún hombre es bueno por casualidad; nadie es justo si no se ha propuesto serlo.

Sin corazón la volición muere.

• La clase de preparación requerida en mi caso para ser diligente y aceptable en buscar al Señor mi Dios, es:

Sentir y confesar mi necesidad de Dios en la totalidad de mi vida, o bien clamar a El por ayuda y sabiduría.

Rendirme a su dirección y no seguir el consejo vano de las personas ni avergonzar a los que están alrededor mío.

Ser ansioso en buscar lo recto en todas las cosas.

Escudriñar las Escrituras y buscar, por la oración, saber lo que debo hacer.

Servir al Señor cuidadosa y ardientemente; no dejando las cosas al azar, a la pasión, a la moda o al capricho.

Ser confirmado por el poder del Espíritu Santo, tener una unión vital con el Señor Jesús.

El predicador estudia su discurso cuidadosamente, aunque es un trabajo que no va a durar ni siquiera una hora; y en cuanto al sermón de la vida, ¿no lo consideraremos digno de atento estudio y consideración?

Una vida santa es una obra de arte mucho más valiosa que la mejor pintura o estatua; ninguno de nosotros puede producirla sin pensarlo bien.

Un buen poeta tiene que estar en lo mejor para producir un poema inmortal; sin embargo, podrá componerse en total de unas pocas líneas.

Que ninguno de nosotros piense que el más grande poema de una vida santa puede salir de un modo improvisado.