Charles Spurgeon | Sermones Cristianos en Español 2026
Sermones de Charles Spurgeon en español. Fue pastor de la Iglesia Bautista Metropolitan Tabernacle en Londres. Charles Spurgeon ha sido llamado, con justicia, el Príncipe de los Predicadores. Sus sermones han impactado generaciones y siguen publicándose en numerosos libros.
Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." ¡Ah!, dije yo: Invoco aquel bendito nombre e invocaré aquel nombre glorioso; aunque perezca, no dejaré de invocar aquel nombre sagrado.
La fe es semejante al cuerpo humano. Es el ojo el que mira. Por el ojo introducimos en la mente los objetos lejanos. Por una mirada podemos en un instante introducir en la mente al sol y las estrellas lejanas.
La traición de Judas y la deserción de los doce discípulos entristecieron a nuestro Señor, pero el peso de nuestro pecado fue la verdadera presión sobre su corazón. Murió por nuestro pecado. Ningún lenguaje podrá jamás explicar la agonía de su pasión
Jesús amaba a María, a Marta y a Lázaro. ¡Qué espléndido es que toda la familia viva en el amor de Jesús! Formaban un trío favorecido, no obstante, así como la serpiente entró en el Paraíso, entró el dolor en el hogar tranquilo de Betania. Lázaro estaba enfermo.
Guárdense de adorarse a sí mismos. ¡Cuántos caen en este terrible pecado de idolatría!. El Apóstol Juan nos advierte - Hijitos, guardaos de los ídolos.
¿En qué radica, pues, la justicia con la que el hombre perdonado será completamente cubierto, de manera que Dios lo considere como que ha guardado la Ley, y lo recompense por haberlo hecho?
La fe, ¿qué es?. La cosa más sencilla del mundo pero difícil de explicar
¿Qué es esta fe, de la cual se dice: “Por gracia sois salvos por medio de la fe” La Fe se compone de tres cosas: conocimiento, creencia y confianza.
Nada conmueve el corazón como lo conmueve la cruz de Cristo. Cuando el corazón se ha conmovido y ha sido herido por la espada de dos filos de la Ley, nada cura las heridas como el bálsamo que fluye del corazón traspasado de Jesús.
Él justifica a los injustos, perdona a los que merecen castigo y favorece a los que no merecen favor alguno. ¿No es cierto que has pensado siempre que la salvación era para los buenos, y que la gracia de Dios era para los justos y santos que están libres del pecado?
¿Son ustedes hombres de fe, amados hermanos? ¿Saben ustedes lo que es caminar por fe, obtener su alimento temporal por fe, depender del maná espiritual para vivir, todo esto por fe?