Exhortar Consolar y Encargar
Como un padre sabio los exhorta continuamente a hacer el bien y comportarse cómo ordena el Evangelio de Jesucristo: Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros.
Sermones bíblicos y predicas cristianas sobre Oracion a Dios para predicar y edificar tu vida espiritual.
Como un padre sabio los exhorta continuamente a hacer el bien y comportarse cómo ordena el Evangelio de Jesucristo: Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros.
El Poder de una Mente Renovada. Tu puedes renovar tu vestuario, puedes cambiar de domicilio, puedes cambiar de cónyuge, puedes cambiar de Iglesia, pero si no cambias tu forma de pensar las mismas experiencias que as tenido en el pasado se han de repetir una y otra vez
Y cuando se levantaron por la mañanas salieron al decirto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, Estando en pie dijo: oídme, Juda y moradores de Jerusalén. Creed en Jehova nuestro Dios, y etareis seguros; creed a sus profetas, y seran prosperados.
la intimidad más grande es la de la amistad, o sea, la intimidad emocional. Cuando oramos y hablamos con Dios, escuchamos a un amigo íntimo, alguien que nos oye lo que queremos decir.
Cuando decidimos obedecer a Dios nuestro amor hacia él se perfecciona; pero, además, esto nos ayuda a saber con certidumbre que estamos en él. El amor es el resultado final de la obediencia a la palabra de Dios.
Tu futuro no lo determina donde naciste, los abandonos de tus padres, las promesas no cumplidas de tus amigos, el menosprecio de tu jefe, no lo determina eso. El futuro de tu vida lo determina a quien has decidido creer.
No busque alguna señal ni pida sentimientos, manténgase en su Palabra. Si usted es salvo y tiene dudas, no mire hacia atrás buscando alguna experiencia pasada. Pregúntese en este momento: ¿Estoy confiando en Jesús? Si no, confíe en él ahora mismo.
El es Dios santo, es Dios justo, es Dios perfecto, es Dios quien escucha contesta oraciones, es Dios quien nos ama incondicionalmente, es el Dios quien perdona nuestros pecados. Quien no tiene ese Dios no tiene Dios.