Hay en Siria un gran número de reptiles que varían en gran manera en tamaño, apariencia y lugar de habitación; algunos son anfibios, y otros viven en las rocas del desierto o entre ruinas antiguas.
Los lagartos fueron declarados inmundos por la ley levítica (Lv. 11:30), lo mismo que otras especies, como los caracoles y las ranas (Lv. 11:29).