El se unió. Pronto le llegó su turno de leer una producción literaria ante la sociedad de ateos. El señor Franklin tradujo el francés y leyó, de su propia escritura a mano, la historia de amor de Rut y Booz.
Cuando el señor Franklin terminó, y todavía se le aplaudía, el presidente dijo:
- Doctor Franklin, esa es la más grande historia de amor jamás escrita en cualquier idioma.
De nuevo los miembros aplaudieron. El presidente agregó:
- Doctor Franklin, esta sociedad le pide a usted el derecho de publicar su historia de amor, y de darle la mayor circulación posible. ¿Podemos publicar su historia de amor?
El señor Franklin respondió:
- Lo siento, no les puedo dar el derecho a publicar mi historia de amor.
El presidente le preguntó:
-¿Por qué no podemos publicar su historia de amor?
- Porque ya ha sido publicada.
- Entonces, ¿podemos saber dónde fue publicada?
El señor Franklin se levantó, sacó de su bolsa un libro, lo puso en la mesa y dijo:
- En esta Santa Biblia que ustedes quieren destruir.
Esa declaración fue un golpe maestro que rompió la columna vertebral de la sociedad de ateos, y le dio a Francia otra oportunidad en el mundo. La Biblia es indestructible.