Dios ha fijado el momento para conocer a la persona indicada, hay un momento para que el problema se arregle, hay un tiempo para su sanación, su ascenso, su innovación.
Quizás sea mañana, o la próxima semana o dentro de cinco años, pero cuando entiendan que el momento oportuno fue establecido les quitará toda la presión, no vivirán preocupados preguntándose se alguna vez va a suceder, estarán relajados y disfrutarán su vida sabiendo que la promesa ha sido planeada por el creador del universo.
Han orado, creido, se han mantenido con fe, les aseguro, ustedes entraran a sus momentos de favor
Aquí es donde se necesita fe, Dios nos promete que habrá momentos predeterminados en el futuro pero el no dice cuándo van a ser, ese momento podría ser mañana en la mañana, a las 9:47 sonará su teléfono con esa llamada esperada.
Ese momento podría ser el 25 de octubre dentro de dos años, obtendrán una nueva oportunidad que los impulsará a otro nivel.
Mi pregunta es ¿Confían en Dios lo suficiente para creer que esos momentos están por venir? ¿Están dispuestos a esperar con una buena actitud sabiendo que están en camino?