Ella lidió con la presión exhibiendo gracia y un comportamiento calmado. Después fue el turno de Bary Bonds, girando el bat de basebol para pasar el record de su héroe y padrino, Willie Mays, y hacer el mejor “home run” (golpe que le permite al bateador completar el circuito de las bases) de todos los tiempos, de la Liga Principal de Basebol.
Las cámaras de televisión de todo el mundo estaban enfocadas sobre él, esperando por la rebatida que iría a mandar la bola para dentro de la bahía de San Francisco, por detrás de los muros del campo.
Ambos demostraron un desempeño increíble, a pesar de las presiones que muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar. Sus acciones reflejaron las actitudes que los sustentan.
En generaciones pasadas, William Sangster, fue una amada figura pública de Inglaterra. Muchas personas no sabían que él luchaba contra una enfermedad llamada atrofia muscular progresiva. A pesar de su gran incapacidad, él sirvió con nobleza y corrección, sosteniendo una actitud positiva y vencedora, al punto de tornarse conocido en todo el mundo de lengua inglesa por aquello que él llamó de “Mis Cuatro Propósitos”.
1. Jamás voy a quejarme
2. Voy a mantener mi luz siempre brillando.
3. Voy a contra mis bendiciones.
4. Voy a transformar mis perdidas en ganancias.
Amy Carmichael (1867-1951), una mujer que también enfrentó grandes desafíos en su vida, reflejó su actitud de la siguiente manera:
Dame la esperanza que muestre el camino
La fe que no desfallezca
La esperanza que las decepciones no agotan
La pasión que va arder como fuego
Que yo no me transforme en un ignorante.
Haz de mi Tu combustible, Llama de Dios!
Autor notable y orador popular, Charles Swindoll expresa esto de la siguiente manera:
“Frecuentemente, la única cosa que podemos hacer es tocar con la última cuerda que tenemos, y esto es nuestra actitud. Estoy convencido que de la vida es 10% lo que me sucede y 90% como yo reacciono a eso. Y lo mismo sucede con usted. Somos responsables por nuestras actitudes.”
Proverbios 4:23 nos exhorta: “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Nuestros corazones – el lugar donde nuestras más íntimas actitudes están almacenadas – necesitan ser examinados de vez en cuando y ajustados cuando es necesario.
--------------------------------------------------------------------
Extraído y adaptado de "The Challenge" (El Desafío), escrito y publicado por Robert D. e Rick Foster. Traducción de Alicia Gonzales Lemos.
Las cámaras de televisión de todo el mundo estaban enfocadas sobre él, esperando por la rebatida que iría a mandar la bola para dentro de la bahía de San Francisco, por detrás de los muros del campo.
Ambos demostraron un desempeño increíble, a pesar de las presiones que muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar. Sus acciones reflejaron las actitudes que los sustentan.
En generaciones pasadas, William Sangster, fue una amada figura pública de Inglaterra. Muchas personas no sabían que él luchaba contra una enfermedad llamada atrofia muscular progresiva. A pesar de su gran incapacidad, él sirvió con nobleza y corrección, sosteniendo una actitud positiva y vencedora, al punto de tornarse conocido en todo el mundo de lengua inglesa por aquello que él llamó de “Mis Cuatro Propósitos”.
1. Jamás voy a quejarme
2. Voy a mantener mi luz siempre brillando.
3. Voy a contra mis bendiciones.
4. Voy a transformar mis perdidas en ganancias.
Amy Carmichael (1867-1951), una mujer que también enfrentó grandes desafíos en su vida, reflejó su actitud de la siguiente manera:
Dame la esperanza que muestre el camino
La fe que no desfallezca
La esperanza que las decepciones no agotan
La pasión que va arder como fuego
Que yo no me transforme en un ignorante.
Haz de mi Tu combustible, Llama de Dios!
Autor notable y orador popular, Charles Swindoll expresa esto de la siguiente manera:
“Frecuentemente, la única cosa que podemos hacer es tocar con la última cuerda que tenemos, y esto es nuestra actitud. Estoy convencido que de la vida es 10% lo que me sucede y 90% como yo reacciono a eso. Y lo mismo sucede con usted. Somos responsables por nuestras actitudes.”
Proverbios 4:23 nos exhorta: “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Nuestros corazones – el lugar donde nuestras más íntimas actitudes están almacenadas – necesitan ser examinados de vez en cuando y ajustados cuando es necesario.
--------------------------------------------------------------------
Extraído y adaptado de "The Challenge" (El Desafío), escrito y publicado por Robert D. e Rick Foster. Traducción de Alicia Gonzales Lemos.