| Una
experiencia definida.
El
bautismo del Espiritu Santo es una experiencia definida
y verificada por el testimonio del mismo Espíritu
de Dios. Los discipulos a los que se les ordenó
esperar hasta ser investidos del poder de lo alto ya habian
recibido al Espíritu para su salvación.
Seria pueril decir que no eran salvos.
Nuestro Señor
pone este asunto fuera de toda duda en Su intercesión
por ellos en la vlspera de Su Pasión. Ellos le
pertenecIan. El mismo los habla guardado por medio de
Su poder, les habia dado la Palabra eterna, y no eran
del mundo, así como El tampoco era del mundo. Pero
así y todo, se les mandó esperar hasta ser
llenos del Espiritu Santo.
Se dijo de los
creyentes de Samaria, que cuando Pedro y Juan descendieron,
oraron por ellos para que pudieran recibir el Espíritu
Santo, pues aün no habia cabdo sobre ninguno de ellos:
sólo habian sido bautizados en el nombre del Señor
Jesús (Hechos 8:14-17). Pablo hizo la siguiente
pregunta a aquel grupo de cre yentes en Efeso: "¿Recibisteis
el Espíritu Santo cuando creisteis? (Hechos 19:2).
En cualquiera de los dos casos vemos que recibir el Espiritu
Santo era algo completamente definido. Miremos cuál
fue su respuesta:
"Y ellos le
dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu
Santo"
La experiencia
es diferente a la de la regeneración. A aquellos
que hablan creido y habian sido bautizados en el nombre
del Señor Jesús se les preguntó si
no hablan sido bautizados en el Espiritu Santo. Es evidente,
por lo tanto, que un hombre puede ser nacido de nuevo
del Espíritu pero no estar bautizado con el Espiritu.
En Ia regeneración
existe el don de vida por medio del Esplritu, y todo aquel
que lo recibe es salvo. En el bautismo del Espíritu
hay un don de poder por medio del cual el creyente es
equipado y preparado para el servicio y testirnonio cristiano.
En la Iglesia de Corinto había muchos creyentes
que no habían sido llenos del Espíritu Santo,
aunque poselan los dones dcl Espiritu.
La herencia de
cada creyente es recibir el don del Espiritu, ser bautizado
con el Espiritu y ser lleno del Espiritu; y de esta ültima
experiencia definida ha habido millones de creyentes que
han dado su testimonio. Ellos habian nacido del Espíritu,
y después (a veces bastante tiempo después)
sintieron la necesi dad de asegurar su fe a través
de Ia Palabra de Dios, por rnedio de la cual entraron
en una experiencia de santificación o llenamiento
del Espiritu Santo.
La pregunta de
Pablo a los convertidos de Apolos prueba que podemos ser
creyentes y, sin embargo, no estar llenos del Espíritu
Santo. Hay muchos creyentes cuya devoción y experiencia
cristiana no pueden po nerse en duda, pero a pesar de
ello nunca han experimentado el gozo de Pentecostés
en sus vidas; y son conscientes de ello. A veces están
preocupados por la falta de esta experiencia y la buscan
por todos los me dios. Pentecostés es ci don de
poder. El EspIritu llena, vitaliza y fortalece con ci
poder de Dios. La liberación
del pecado, la
eficiencia en ci servicio y la efectividad en testificar
vicnen como consecuencia de la plenitud de la bendición
de Pentecostés. El poder para mover el mundo y
ganar almas para Dios no es aigo intelectual o social,
sino que emana de la plenitud dcl Espíritu de Dios
en el alma. "Pero recibiréis poder, cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
me seréis testigos..." |