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Jesús: "..yo...
edificaré mi iglesia"
Mateo 16:18
Pablo: "Conforme
a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito
arquitecto puse el fundamento".
1Corintios 3:10
Primero tuve que
limpiar un claro en el bosque aserrando y sacando de raíz
treinta y siete pinos. Luego tuve que cavar más de veinte
metros de desagües franceses a un metro y medio de profundidad
y tuve que rellenarlos con recebo porque la tierra estaba húmeda
debido a una napa subterránea cercana.
Luego de diez semanas
agotadoras, todo lo que tenía para mostrar
como fruto de mi
esfuerzo era un cimiento cuadrado y nivelado de cemento. Me sentía
desanimado, pero mi padre, que había construido más
de ciento diez edificios de iglesias en su vida, me dijo: "¡Anímate,
hijo! Una vez que has terminado de poner los cimientos, el trabajo
más crítico ha quedado atrás."
El cimiento determinó
tanto el tamaño como el peso del edificio.
Nunca se puede construir
un edificio más grande que lo que el cimiento puede aguantar.
Lo mismo sucede con las iglesias. Una iglesia edificada sobre
un cimiento inadecuado o equivocado nunca podrá alcanzar
la altura que Dios pretende que alcance. Una vez que haya sobrepasado
su base, se derrumbará.
Si usted desea construir
una iglesia saludable, fuerte y capaz de crecer, debe dedicar
tiempo a poner un cimiento sólido. Esto se hace explicando
a todos los involucrados exactamente para qué existe la
iglesia y qué debe hacer. Existe un increíble poder
cuando se define una declaración
del propósito. Si es lo suficientemente corta como para
que todas la recuerden, esta definición del propósito
redituará cinco beneficios maravillosos para su iglesia.
Un propósito claro
propicia un buen ánimo
El estado de ánimo
y la misión siempre van juntos. 1 Corintios1:10 nos dice:
"Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor
Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, que no haya
entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente
unidos en una misma mente y en un mismo parecer." Fíjese
que Pablo dice que la clave para la armonía de la iglesia
es estar unidos en un mismo parecer. Si su misión no está
clara, su ánimo andará por el suelo.
La Iglesia de Saddleback
posee un estado de ánimo y una atmósfera de armonía
inusualmente alto. Las personas que trabajan juntas para un gran
propósito, no tienen tiempo para discutir asuntos trirviales.
Cuando uno está ayudando a remar en un bote, ¡no tiene
tiempo para hamacarse en él! Mantenemos una cálida
comunión, a pesar del enorme crecimiento que nuestra iglesia
ha experimentado, porque nuestros miembros están comprometidos
con un propósito común.
93Señor
Jesucristo, que habléis todos una misma cosa no
haya en
Proverbios 29: 1
8 dice: "Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena (Biblia
de las Américas). También creo que es cierto que
donde no hay visión, ¡la gente huye desenfrenadamente
hacia otro lugar! Muchas iglesias están sobreviviendo
a duras penas porque no tienen visión. Cojean de domingo
a domingo porque han perdido de vista su propósito para
continuar. Una iglesia que no tiene un propósito y una
misión con el tiempo se convierte en una pieza de museo
perteneciente a las tradiciones de ayer.
No hay nada que desaliente
más a una iglesia que no saber por qué existe. Por
el otro lado, la manera más rápida de revigorizar
una iglesia estancada o en decadencia es reclamar el propósito
de Dios para ella y ayudar a sus miembros a comprender las grandes
tareas que Cristo les ha encomendado.
Un propósito claro
reduce la frustración
Definir un propósito
reduce la frustración porque nos permite olvidar las cosas
que realmente no tienen importancia. Isaías 26:3 dice:
"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento
en ti persevera; porque en ti ha confiado." Un propósito
claro no solo define lo que hacemos, sino que define lo que no
hacemos. Estoy seguro de que usted estará de acuerdo conmigo
en que su iglesia no puede hacer todo. Tengo una buena noticia
que darle: Dios no espera que usted lo haga todo. Además,
¡existen solo unas pocas cosas que realmente vale la pena, luego
hacerlo y no preocuparse por el resto.
Como pastor he aprendido
que todo el mundo tiene su propia agenda para la iglesia. Parafraseando
la primera ley espiritual se podría decir que Dios me ama
a mí y ¡todo el mundo tiene un maravilloso plan para mi
vida! La gente siempre está diciendo: "La Iglesia debiera
hacer esto" o "La iglesia debiera hacer aquello". Muchas de estas
sugerencias son actividades muy nobles, pero ese no es el punto.
El filtro siempre debe ser: ¿Esta actividad cumple con alguno
de los propósitos que Dios estableció para esta
iglesia? Si la actividad satisface este criterio, entonces debe
considerarla. Si no pasa esta prueba, no debe permitir que lo
distraiga de la agenda que Dios tiene para la iglesia.
Sin la definición
de un propósito, es fácil sentirse frustrado por
todas las distracciones que nos rodean. Tal vez usted se haya
sentido como Isaías cuando dijo: "Por demás he trabajado,
en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas" (Isaías
49:4). Tratar de guiar a una iglesia sin un propósito claramente
definido es como tratar de conducir un automóvil en la
niebla. Si no puede ver con claridad lo que tiene por delante,
lo más probable es que choque.
Santiago 1:8 dice:
"El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos."
Cuando una iglesia olvida su propósito, tiene mucha dificultad
para decidir lo que es o no importante. Una iglesia indecisa es
una iglesia inestable. Casi cualquier cosa podrá sacarla
fuera de su curso. Vacilará entre prioridades, propósitos
y programas. Tomará una dirección, luego otra, según
quién esté al frente liderando en ese momento. Algunas
veces las iglesias se mueven solamente en círculos. Tomar
decisiones en una iglesia movida por un propósito es mucho
más fácil y menos frustrante, una vez que se ha
establecido el rumbo. Defina sus roles, luego establezca sus metas.
Una vez que los propósitos
de su iglesia se hayan definido, toda meta que cumpla con esos
propósitos recibirá una aprobación inmediata.
Cada vez que alguien sugiera una actividad, un evento o un nuevo
programa, usted solo tendrá que preguntar: "¿Esto cumplirá
con alguno de nuestros propósitos?" Si es así, adelante.
Si no es así, no lo considere.
Un propósito definido
permite la concentración
Una luz tiene tremendo
poder cuando se concentra en una determinada dirección
La luz difusa no tiene ningún poder. Por ejemplo, al concentrar
el poder del sol a través de un lente de aumento, se puede
lograr que una hoja se prenda fuego, pero no se puede encender
una hoja si esa misma luz solar no se concentra. Cuando una luz
se concentra a un nivel aún mayor, como en el caso del
rayo láser, hasta puede llegar a cortar un bloque de acero.
El principio de la
concentración también opera en otras áreas.
Una vida y una iglesia concentradas tendrán un impacto
mucho mayor que una vida y una iglesia difusas. Al igual que el
rayo láser, cuanto
más concentración
haya en su iglesia, más impacto causará en la sociedad.
La razón por
la cual esto es así es que un propósito claro permite
que se concentre el esfuerzo. Pablo lo sabía. Él
dijo: " ... olvidando ciertamente lo que queda atrás, y
extendiéndome a lo que está delante"
(Filipenses 3:13).
Una de las tentaciones
más comunes, en las que veo que caen las iglesias hoy en
día, es en la trampa de prestar demasiada importancia a
las cosas menores. Se distraen con programas, cruzadas y propósitos
buenos, pero menos importantes. La energía de la iglesia
se disipa y se hace difusa; el poder se pierde.
Si usted desea que
su iglesia cause un impacto en el mundo, debe prestarle mayor
importancia a las cosas que la merecen. Me resulta asombroso ver
cuántos cristianos no tienen la menor idea de cuál
es
principal objetivo
de sus iglesias. Como dice el viejo cliché: "Lo 1mportante
es que lo más importante siga siendo lo más importantes"
En mi opinión, la mayoría de las Iglesias tratan
de hacer demasiadas cosas. Esta es una de las barreras más
ignoradas que impide edificar una iglesia saludable. Extenuamos
a la gente. Con mucha frecuencia las pequeñas se involucran
en toda clase de actividades, eventos y programas. En lugar de
concentrarse como Pablo dijo, trabajan superficialmente en cuarenta
cosas distintas y pierden la oportunidad de hacer alguna de ellas
bien.
Esto es cada vez
más real, cuanto más antigua se vuelve una iglesia.
Los programas y los eventos se siguen añadiendo a la agenda
sin recortar nunca nada. Recuerde, ningún programa está
destinado a durar para siempre. Una buena pregunta que siempre
debemos recordar cuando se trata la cuestión de los programas
en su iglesia, es la siguiente: "¿Comenzaríamos hoy esta
actividad sí no la estuviéramos desarrollando ya?"
El calendario abultado de una iglesia hace que su energía
se vuelva difusa. Es esencial para la salud de su iglesia que
usted periódicamente "limpie la casa", es decir,
que abandone programas que ya han cumplido sus propósitos.
Si el caballo está muerto, ¡desmóntese!
Cuando comencé
la Iglesia de Saddleback, todo lo que ofrecimos durante el primer
año fue un culto de adoración y un programa limitado
para niños. No intentamos celebrar todos los servicios
como en una iglesia regular. Por ejemplo, no tuvimos un programa
para jóvenes hasta llegar a un promedio de 500 personas
asistiendo a las reuniones de adoración, y no tuvimos un
programa para personas solas (viudas o divorciadas) hasta tener
casi 1.000 asistentes.
Decidimos que nunca
comenzaríamos un nuevo ministerio sin antes tener quien
lo dirigiera. Si no emergía un líder, esperaríamos
en los tiempos de Dios antes de comenzar un nuevo ministerio.
Cuando finalmente aparecía el líder adecuado en
escena, entonces lo iniciábamos. Este plan nos ayudó
a concentrarnos en hacer pocas cosas muy bien. solo cuando un
ministerio llegaba a un nivel aceptable de rendimiento, entonces
considerábamos la posibilidad de añadir otro nuevo
al menú. No intentábamos hacer todo al mismo tiempo.
Ser eficiente no
es lo mismo que ser efectivo. Peter Drucker dice: "La eficiencia
es hacer las cosas correctamente, la efectividad es hacer las
cosas correctas".
Muchas iglesias son eficientes porque
están bien organizadas y mantienen un panel lleno de programas,
pero a la par que generan mucha actividad, existe poca productividad.
Se pierde la energía en cosas triviales. Es como reorganizar
las sillas de la cubierta del Titanic; todo puede parecer hermoso
y bien organizado, pero no importa porque aún el barco
se sigue hundiendo. Para una iglesia no es suficiente estar bien
organizada; debe estar bien organizada para hacer las cosas correctas.
Dios desea que las iglesias sean
efectivas. Aquellas pocas iglesias que son realmente efectivas
se concentran en su propósito. Al revisar continuamente
su propósito, usted puede mantener sus prioridades en orden
y a su iglesia concentrada en una dirección.
Continua
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