"Fast Company”
es una revista vigorosa y dinámica para personas
de negocios del siglo XXI. La edición de Julio
del 2003 incluía un artículo intrigante.
“7 Hábitos de Ejecutivos que Fracasaron Espectacularmente”,
de autoría de Sydney Finkelstein.
“Los años recientes
fueron testigos de algunos admirables éxitos en
el mundo de los negocios, y algunos fracasos excepcionales
(se acuerdan de Arthur Anderson, Rubbermaid y Schwinn
Bicycle?)”, Afirmaba el articulo, “así
como una colección de industrias ambiciosas (se
acuerdan de Enron, Tyco y WorldCom?). Por detrás
de cada uno de estos fracasos una figura se destaca: un
CEO o líder, que durante mucho tiempo será
recordado por haber fracasado espectacularmente.
Difícilmente alguien tiene
la chance de destruir valores tan altos, sin antes demostrar
un potencial para crearlos. La mayoría de los grandes
destruidores de valores, son personas de inteligencia
y talentos poco comunes. Poseen un magnetismo personal
y frecuentemente inspiran a otras personas. Son hombres
y mujeres cuyos rostros aparecen en las capas de destacados
periódicos económicos, como las revistas
Fortune o Forbes”.
“¿Cuál
es el secreto de este increíble poder de destrucción?”,
Pregunta Finkelstein. Irónicamente cada uno de
los “ 7 hábitos” identificados por
Finkelstein, representa una cualidad grandemente admirada
en el mundo de negocios. La verdad, el mercado no solo
tolera esas “cualidades”, así como
las celebra y estimula. Estas son:
1. Verse a sí mismo y a
su empresa como controladoras del medio en que actúan.
2. Identificarse de tal forma con
su empresa, que no existen fronteras entre sus intereses
personales y los intereses de su corporación.
3. Pensar que tienen todas las
respuestas.
4. Eliminar sin piedad a cualquiera
que no lo apruebe 100%
5. Ser un consumado porta-voz,
obcecado con la imagen de la compañía.
6. Subestimar los obstáculos.
7. Confiar demasiado en aquello
que estuvo a su favor en el pasado.
Finkelstein comenta que líderes
con tales hábitos “son propensos a ver a
las personas como instrumentos para ser usados, materiales
para ser moldeados o plateas para sus performances. Ser
CEO de una compañía de porte considerable
hoy en día es, probablemente, la cosa más
próxima de ser el rey de su propio país.
Este es un título peligroso de asumir, a veces
auto destructivo.”
Leyendo esas acusaciones a líderes
abusivos es fácil tornarse crítico y reprobador.
Mas, la Biblia nos dice que: “No os ha sobrevenido
ninguna tentación que no sea humana...(1 Corintios
10:13). En otras palabras, no hay nada que alguien haya
hecho, que no seamos también culpados, teniendo
en cuenta el tiempo, lugar y circunstancias apropiadas.
Siendo así, su usted es
el CEO de una compañía, un líder
en ascensión, un administrador o alguien que está
iniciando su trayectoria en el mundo profesional o de
los negocios, estudie estos hábitos. Aprenda a
reconocerlos y sea honesto: si usted descubre al culpable
de uno o más de ellos, admítalo y haga lo
que sea necesario para mudar.
La Biblia ofrece mucha información
para evitar los “7 hábitos de ejecutivos
que fracasaron espectacularmente”. Por ejemplo,
Jeremías 45:5 dice. “¿Y tu buscas
para ti grandezas? No busques...” Y en 3 de Juan
9, leemos sobre “Diótrefes, que ama tener
el primado entre ellos...” La respuesta recomendada
a él fue “...Amado, no sigas lo que es malo,
sino lo que es bueno...” (3 de Juan 11). Siempre
que colocamos nuestros intereses y a nosotros mismos primero
que todo lo demás, estaremos cerca de los problemas.
Si tiene una Biblia y quiere considerar
otras citas relacionadas con esos hábitos, vea
los siguientes textos: (Proverbios 16:5; Proverbios 18:12;
Proverbios 21:24; Filipenses 2:3-4; 1 Pedro 5:5-6)
Robert
D. and Robert L. Foster. Publicado con
la autorización de "Take Three on Monday
Morning" (TTOMM), escrito y publicado por Robert
D. and Robert L. Foster. Traducción de Wesley
y Aline Figueira. |