Mientras Fuller buscaba los fondos para apoyar a Carey, un hombre le dijo,“Bien, doctor Fuller, viendo que es usted, le doy cinco libras”.
Fuller le respondió con profunda seriedad, “Viéndote, yo no daría nada. Pero viendo al Señor Jesucristo, ¿cuánto le daría?”. El hombre entendió la diferencia y dijo, “Viendo al Señor Jesucristo, le daría cincuenta libras”.