Abraham Lincoln, durante las horas más oscuras de la Guerra Civil y respondiendo a la pregunta de que si tenía la certeza de que Dios estaba de su lado, dijo: “No lo sé. No he pensado en eso. Pero estoy ansioso de saber si estamos del lado de Dios" “La fortaleza de un hombre consiste en descubrir el camino de Dios y seguirlo”, dijo Henry Ward Beecher.
Caminar al paso de Dios nos ayuda a establecernos sobre el fundamento apropiado. No hay nada permanente a menos que esté edificado sobre la voluntad y la Palabra de Dios. “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmo 127.1). “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y Él aprueba su camino” (Salmo 37.23).
Nunca se quede donde Dios no le ha enviado.
Un cristiano con buen paso es como una vela, debe permanecer fría y ardiendo al mismo tiempo. (Pero si quema la vela por los dos extremos, usted no es tan brillante como piensa.)
Cada gran hombre aprendió primero cómo obedecer, a quién obedecer y cuándo obedecer. Un famoso poema anónimo dice así: ‘Si el lugar lo elijo, o el lugar lo evito, mi alma no queda satisfecha; pero cuando la voluntad de Dios dirige mi camino, da el mismo gozo ir o quedarse”.
Caminar al paso de Dios nos ayuda a establecernos sobre el fundamento apropiado. No hay nada permanente a menos que esté edificado sobre la voluntad y la Palabra de Dios. “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmo 127.1). “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y Él aprueba su camino” (Salmo 37.23).
Nunca se quede donde Dios no le ha enviado.
Un cristiano con buen paso es como una vela, debe permanecer fría y ardiendo al mismo tiempo. (Pero si quema la vela por los dos extremos, usted no es tan brillante como piensa.)
Cada gran hombre aprendió primero cómo obedecer, a quién obedecer y cuándo obedecer. Un famoso poema anónimo dice así: ‘Si el lugar lo elijo, o el lugar lo evito, mi alma no queda satisfecha; pero cuando la voluntad de Dios dirige mi camino, da el mismo gozo ir o quedarse”.