Los discípulos no eran los únicos que tenían ideas equivocadas sobre el Mesías. Muchos judíos de ese tiempo esperaban que fuera un rey terrenal. Cuando la multitud oyó que Jesús venía a Jerusalén, gritó: "¡Hosanna!", que significa "¡salva ahora!" Lo vieron como su nuevo rey que había venido a traer salvación de la opresión política y social. Había resucitado muertos, y sin duda podría también restaurar el reino de David y hacerlos libres del dominio romano.
Para ampliar puedes ver este mensaje sobre el mismo texto: De la Aclamación a la Crucifixión
Piense en esta semana en aquel tiempo cuando las circunstancias se veían de cierta manera, pero se convirtieron totalmente en otra cosa. Recuerde también cuando usted se dio cuenta de que Dios era diferente a lo que imaginaba, y cuando vio cómo revelaba su voluntad de manera sorprendente. Busque la oportunidad de compartir esta percepción con un amigo o un ser querido.