Dios nos creó como seres visuales. Es tan importante que formemos la imagen correcta en nuestra mente porque la manera en que nos vemos a nosotros mismos es hacia donde nos dirigimos.
Cuando la gente lo mira, ¿notan su parecido familiar? Quizá en lo natural, usted tiene características de su padre o su madre; quizá tenga sus ojos, su boca o sus expresiones.