No desprecies esta debilidad en ti, pues yo la estoy usando para atraerte más a mí. Tu constante necesidad de mí crea una intimidad que bien vale el esfuerzo. Tú no estás solo en esta batalla por tu mente.
Muchas personas se ponen su ropa inmediatamente que salen de la cama. De igual manera, mientras más pronto te cubras de mí, al comunicarte conmigo mejor preparado estarás para enfrentar lo que venga más adelante en el día.
En lugar de esforzarte por ayudar a otros a través de tus propios pobres recursos, aprende a ser consciente de mis posibilidades ilimitadas a las cuales puedes acceder cada vez que quieras.