Me tienes a tu lado, así es que, ¿para qué preocuparte? Yo te puedo capacitar para que puedas hacer cualquiera cosa dentro de mi voluntad. Mientras más complicado sea tu día más anhelo ayudarte.
El soldado debe dejar que el Capitán diga cuándo y para qué lo necesita más y no debe oscurecer su mente con preguntas. Un amo sabio nunca desperdicia el tiempo de su siervo.
Nunca ha existido un mejor trato. Cuando uno realiza el intercambio, descubre que lo que solía importar ya no lo hace más. La vida sin pasión da paso a una vida de temerario abandono.