De igual manera, te doy suficiente paz para el día presente, cuando vienes a mí confiadamente para encontrar misericordia y gracia. Si yo te diera una paz permanente, independiente de mi Presencia podrías caer en la trampa de la autosuficiencia.
No dejes que tu agenda, escrita o mental se transforme en un ídolo que controle tu vida. Más bien pídele a mi Espíritu que te guíe momento a momento. Él te mantendrá cerca de mí.
Aunque muchas cosas parecen fortuitas y equivocadas no debes olvidar que yo soy soberano sobre todo lo que ocurre porque hago que todo lo que te suceda sea para tu bien pero solo en la medida que confíes en mí.