Demasiadas veces pensamos en la CruzCristo como algo por lo que tenemos que pasar, olvidando que el propósito de pasar por ella es el de introducirnos en ella. La Cruz simboliza para nosotros una sola cosa.
La mentira es como el viento recio que arrastra con todo y destruye. Cuidado con las alianzas, con los pactos que puedas hacer con otras personas que no son cristianas o que siendo creyentes no son maduras:
Esta ha de ser una grande y cierta verdad: que nosotros lo amamos a Él porque Él nos amó primero a nosotros. El amor que nosotros le profesamos a Él es un vástago del amor que Él nos tiene a nosotros.
No te acobardes ante un número superior de enemigos, no retrocedas ante las dificultades, no titubees ante las heridas o la muerte, hiere con la espada de dos filos del Espíritu de Dios, y los muertos yacerán a montones.
Cuando damos nuestros corazones con nuestras limosnas, damos bien; pero frecuentemente fracasamos en este respecto. No obra así nuestro Maestro y Señor. Sus favores son siempre hechos con amor.
No te ha pasado que hubo un momento de tu vida cuando pensaste enloquecer? ¿O que las circunstancias te abrumaban? Hace poco aprendí unos pasos prácticos para tener una mente resistente.
Algunos de nosotros a veces podríamos gritar: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? Cuando la brillantez de la sonrisa de nuestro Padre parece eclipsada por nubes y tinieblas, recordemos que Dios nunca nos deja.
Antes que podamos tener una idea clara del amor de Jesús, tenemos que comprender su gloria anterior en su sublime majestad, y su encarnación en la tierra, en su profunda humildad.
El mensaje de la cruz no tiene que ver con las necesidades que se sienten. No se trata de que Jesús le ama a usted tanto que quiere contentarle. Se trata de rescatarlo a usted de la condenación eterna, porque esa es la sentencia que pesa sobre la cabeza de todo ser humano.
Cristo no fue solo un ejemplo que debemos seguir. No era un simple mártir siendo sacrificado por la maldad de los hombres que lo crucificaron.