Anécdotas sobre la protección divina. Historias cortas que ilustran el cuidado de Dios. Relatos breves, cómo confiar en la protección y el amparo de Dios.
En un viaje por el océano, una señora se puso tan enferma por el mareo que el médico le dijo que solamente el comer muchas naranjas podría restablecerla. La señora, en su debilidad dijo . . .
Don pedro, un veterano y humilde cristiano, que vivía solo, se gozaba únicamente en la bendita compañía de su Salvador y Señor y poseía una fe muy sencilla en Jesús.
Una noche clara y serena, subía un vaporcito (tren) la corriente del Potomac, e América del norte. La naturaleza estaba en calma, y sólo el ruido de la máquina de vapor quebrantaba en silencio de la noche.