YO ESTOY CONTIGO Y PARA TI. Tú no tienes que enfrentar nada solo. ¡Nada! Cuando te sientas ansioso, será porque estarás concentrado en el mundo visible y a mí me estarás dejando fuera del cuadro.
Cada día es un regalo precioso de mi Padre
¡Cuán ridículo es pretender regalos futuros cuando el del día de hoy está delante de ti! Recibe el regalo de hoy con gratitud, desenvuélvelo con ternura y sumérgete en sus profundidades. Al disfrutar este regalo me encontrarás.
ROMANOS 8.31; 2 CORINTIOS 4.18; GÉNESIS 16.13-14