YO ESTOY CONTIGO Y POR TI, tu compañero y proveedor constante. La cuestión es si tú estás conmigo y por mí. Aunque nunca te dejo, tú, si quieres, puedes hacerlo ignorándome, pensando y actuando como si no estuviera contigo.
Yo estoy contigo y por ti
Cuando te sientas lejos de mí, pronuncia mi nombre. Este simple acto, hecho con la candidez y fe de un niño, sensibilizará tu corazón a mi Presencia. Háblame en tono amoroso; prepárate para recibir mi amor que fluye eternamente desde la cruz. Me gozo cuando eres sensible a mi amorosa Presencia.
GÉNESIS 28.15; ROMANOS 8.31; HEBREOS 13.8