LA CONFIANZA Y LA GRATITUD harán que tu día de hoy transcurra con seguridad. La confianza te protege de los desalientos y las obsesiones. La gratitud te protege contra las críticas y las quejas, esas «dos hermanas pecadoras» que tan fácilmente te complican la vida.
Mantener la vista en mí equivale a confiar en mí
Cuando esto ocurre, las tribulaciones son enviadas a la periferia de tu mente de modo que yo llego a ser el centro de tus pensamientos. Así, concentrado en mí, puedes dejar tus preocupaciones por mi cuenta.
COLOSENSES 2.6-7; SALMO 141.8; 1 PEDRO 5.7