Resulta asombroso cómo la actitud poco cariñosa o las palabras de crítica de otra persona pueden destrozarle el corazón. Duele ser censurado, y usted puede sentirse tentado a desquitarse contra el ofensor.
A veces, tal vez sienta como si estuviera andando en una unidad de amor con Cristo que nunca terminará. Sin embargo, luego hay temporadas en las que Él parece tan distante, que usted se pregunta qué podría estar estorbando su comunión con el Señor.
Son muchos los que tienen una idea excesivamente idealista de la vida cristiana. Suponen que ésta debe ser una serie ininterrumpida de experiencias sublimes. En el mundo de sus sueños, no hay problemas, angustias, pruebas y perplejidades.