Apenas acababa de irse el viajero cuando llegó otro a averiguar sobre la gente de esa ciudad. De nuevo, el anciano le preguntó cómo era la gente en el lugar que acababa de dejar el viajero.
—Eran gente honesta, decente, trabajadora y generosa —declaró el segundo viajero—. Me dio tristeza dejar el lugar.
—Pues esa es la misma clase de gente que encontrará aquí —respondió el anciano.
La manera como vemos a los demás es un reflejo de nosotros mismos. Si soy una persona que confía en los demás, les veré como personas confiables. Si critico a los demás, veré a los demás como mis críticos. Si me intereso en los demás, les veré como gente compasiva.
Su personalidad se trasluce cada vez que usted habla acerca de los demás e interactúa con ellos. Alguien que no le conozca podría decir mucho acerca de usted basándose en una simple observación.
—Cómo ganarse a la gente
TOME CONCIENCIA DE SU «LENTE» AL INTERACTUAR CON OTROS
—Eran gente honesta, decente, trabajadora y generosa —declaró el segundo viajero—. Me dio tristeza dejar el lugar.
—Pues esa es la misma clase de gente que encontrará aquí —respondió el anciano.
La manera como vemos a los demás es un reflejo de nosotros mismos. Si soy una persona que confía en los demás, les veré como personas confiables. Si critico a los demás, veré a los demás como mis críticos. Si me intereso en los demás, les veré como gente compasiva.
Su personalidad se trasluce cada vez que usted habla acerca de los demás e interactúa con ellos. Alguien que no le conozca podría decir mucho acerca de usted basándose en una simple observación.
—Cómo ganarse a la gente
TOME CONCIENCIA DE SU «LENTE» AL INTERACTUAR CON OTROS