VEN A MÍ con todas tus debilidades: físicas, emocionales y espirituales. Descansa en la comodidad de mi Presencia y recuerda que para Dios no hay nada imposible. Aleja tu mente de tus problemas de tal manera que te puedas concentrar en mí. Recuerda que yo puedo hacer muchísimo más de lo que nos podemos imaginar o pedir. En lugar de esperar que yo haga esto o aquello, trata de armonizar con lo que yo ya estoy haciendo.
Recuerda que yo puedo hacer muchísimo más de lo que nos podemos imaginar o pedir
LUCAS 1.37; EFESIOS 3.20-21; SALMO 23.1-4