DESCANSA EN MI PRESENCIA santa y sanadora. Mantén la calma mientras yo transformo tu corazón y tu mente. Deshazte de toda inquietud y preocupación para que puedas recibir mi paz. Deja de luchar y recuerda que yo soy Dios.
Deja de luchar y recuerda que yo soy Dios
Aun hoy día, las reglas hechas por el hombre sobre cómo vivir la vida cristiana esclavizan a muchas personas. Se concentran en cómo cumplirlas y no en mí. Es conociéndome íntimamente que podrás llegar a ser como yo soy. Esto requiere pasar tiempo a solas conmigo. ¡No olvides que yo soy Dios!
SALMO 46.10; 1 JUAN 3.2