ADÓRAME SOLO A MÍ. Mientras más ocupa tu mente algo, más cerca está de transformarse en tu dios. Las preocupaciones, si se lo permites, se pueden transformar en un ídolo. La ansiedad se impone por sí misma, infestando tu mente como un parásito.
La ansiedad se impone por sí misma, infestando tu mente como un parásito
Pero yo estoy leyendo tus pensamientos continuamente buscando evidencias de que confías en mí. Me gozo cuando tu mente se vuelve a mí. Cuida tus pensamientos diligentemente. Los buenos pensamientos te mantendrán cerca de mí.
SALMO 112.7; 1 CORINTIOS 13.11