SI BUSCAS QUIEN TE ENTIENDA, ven a mí porque te conozco mejor de lo que te conoces tú mismo. Yo te entiendo en toda tu complejidad; Sé cuando te sientas o cuando te levantas. Cuando estás lejos conozco cada uno de tus pensamientos.
Trazo la senda delante de ti, y te digo donde debes descansar
Deja que la luz de mi Presencia sanadora brille en los rincones más intrincados de tu vida limpiando, sanando, refrescando. Confía en mí lo suficiente como para aceptar el perdón más completo que te ofrezco permanentemente. Este inmenso regalo, que me costó la vida, es tuyo por toda la eternidad. El perdón es el centro de mi Presencia perdurable. No te abandonaré ni dejaré de ayudarte.
Cuando parezca que nadie te entiende, acércate más a mí. Deléitate en quien te entiende en forma cabal y te ama con la perfección más absoluta. Al llenar tu vida con mi amor, te transformas en un depósito de amor, inundando las vidas de otras personas.
SALMO 139.1-4; 2 CORINTIOS 1.21-22; JOSUÉ 1.5