Aunque la pena me aflija, aunque Satán me asalte, aunque haya muchas cosas que tenga que gustar antes de llegar al cielo, en el pacto de la gracia todo esto fue cumplido en mi favor; no hay nada que falte a mi Señor, Cristo lo hizo todo.
Esto deja bien claro que la imagen de Dios es distintiva de la humanidad, describiendo algún aspecto de la naturaleza humana que no poseen los animales.
De esta manera empiezas a desarrollar una profunda amistad con Dios, cuando lo invitas a él a ser parte de tu vida y de tus actividades. Cuando tienes a Dios por amigo te empieza a interesar lo que a él le interesa.