Los argumentos para rendirse al enemigo (5-10). El oficial utiliza cuatro argumentos: 1). Egipto no será capaz de defenderlos (6) – en esto estaba de acuerdo Isaías; 2) su Dios – Jehová – no los protegerá, porque no le han levantado suficientes altares (7); 3) ejército no tienen: son tan pocos que el oficial se permite una broma.
¡Si ustedes ponen los hombres, nosotros ponemos los caballos!; 4) el rey de asiria también está enviado por Jehová. Frente a estos argumentos nuestra responsabilidad es estar alertas, confiar en el Señor, luchar por él, apegarse a lo que él ha prometido con nosotros, no oír al enemigo.
¡Si ustedes ponen los hombres, nosotros ponemos los caballos!; 4) el rey de asiria también está enviado por Jehová. Frente a estos argumentos nuestra responsabilidad es estar alertas, confiar en el Señor, luchar por él, apegarse a lo que él ha prometido con nosotros, no oír al enemigo.
¿Dónde reside el poder? Los argumentos son razonables. Y con los cambios necesarios, se nos plantean también a nosotros. ¿Confiamos en la fuerza de los “países cristianos” para defender la fe? ¿Creemos que la multiplicación de actividades religiosas nos dará seguridad?
¿Creemos en el poder de nuestro número o influencia? ¿No tomamos en cuenta que Dios puede estar obrando también en los que se oponen a la iglesia? Si nos damos cuenta de la falsedad de estos argumentos estaremos en condiciones de escuchar el mensaje del profeta.
Oración. ¡Sólo cuando confiamos en ti, Señor, somos fuertes!
¿Creemos en el poder de nuestro número o influencia? ¿No tomamos en cuenta que Dios puede estar obrando también en los que se oponen a la iglesia? Si nos damos cuenta de la falsedad de estos argumentos estaremos en condiciones de escuchar el mensaje del profeta.
Oración. ¡Sólo cuando confiamos en ti, Señor, somos fuertes!