Estas son preguntas que realmente vale la pena hacerse. Muchas veces vivimos con preguntas mucho más miserables y egoístas que sólo tienen una mirada corta (sólo llegan hasta nuestro ombligo).
Expresaba un personaje de George Bernard Shaw:
“Ésta es la verdadera alegría de la vida: la de emplearse a fondo con una finalidad cuya grandeza uno mismo reconoce, la de ser una fuerza de la naturaleza y no un manojo insignificante y egoísta de las enfermedades y resentimientos que se lamenta de que el mundo no se dedique a hacerle feliz.
Aspiro a estar completamente agotado cuando muera, pues cuanto más trabajo, más vivo. Gozo en la vida por la vida misma. La vida no es para mí una `simple velita´, sino una suerte de espléndida antorcha que por ahora me toca llevar, y deseo que arda con todo el brillo posible antes de pasarla a las generaciones futuras”.
Encontramos en este párrafo dos opciones:
- esperar que el resto de la humanidad se dedique a nuestra felicidad. Es una opción que siempre termina en lamentos y resentimientos
- gozar esta vida con intensidad y dedicarnos a influenciar positivamente a los demás.
Estás para ser “distinto”, para marcar una diferencia. Esto no implica superioridad ni ser “raro” por el sólo hecho de diferenciarte. Significa hacerte cargo de tu singularidad; sí de esa singularidad que Dios te ha dado. Tom Peters nos da algunas sugerencias prácticas para aplicar este concepto:
Expresaba un personaje de George Bernard Shaw:
“Ésta es la verdadera alegría de la vida: la de emplearse a fondo con una finalidad cuya grandeza uno mismo reconoce, la de ser una fuerza de la naturaleza y no un manojo insignificante y egoísta de las enfermedades y resentimientos que se lamenta de que el mundo no se dedique a hacerle feliz.
Aspiro a estar completamente agotado cuando muera, pues cuanto más trabajo, más vivo. Gozo en la vida por la vida misma. La vida no es para mí una `simple velita´, sino una suerte de espléndida antorcha que por ahora me toca llevar, y deseo que arda con todo el brillo posible antes de pasarla a las generaciones futuras”.
Encontramos en este párrafo dos opciones:
- esperar que el resto de la humanidad se dedique a nuestra felicidad. Es una opción que siempre termina en lamentos y resentimientos
- gozar esta vida con intensidad y dedicarnos a influenciar positivamente a los demás.
Estás para ser “distinto”, para marcar una diferencia. Esto no implica superioridad ni ser “raro” por el sólo hecho de diferenciarte. Significa hacerte cargo de tu singularidad; sí de esa singularidad que Dios te ha dado. Tom Peters nos da algunas sugerencias prácticas para aplicar este concepto:
“¿Cuál es e-s-a cosa en la que quiere destacarse como distinto? Descríbala... cuidadosamente. Póngalo por escrito. Pínchelo en la pared frente a su escritorio.
Escríbalo en el protector de pantalla de su PC. Llévelo anotado en una tarjeta en su billetera. Explíquelo –en 25 palabras o menos- a quienquiera que se le cruce en el camino”.
Amigo, marca esa diferencia que debes marcar. Hazte cargo de lo que eres sin miedos. Empieza a impactar a tu generación con “eso” pequeño que hoy puedes tener en tus manos.
Dios no te ha dado este día para que lo desperdicies; te lo dio para que marques una diferencia. Haz que en el día de hoy se note tu presencia en este mundo.
Escríbalo en el protector de pantalla de su PC. Llévelo anotado en una tarjeta en su billetera. Explíquelo –en 25 palabras o menos- a quienquiera que se le cruce en el camino”.
Amigo, marca esa diferencia que debes marcar. Hazte cargo de lo que eres sin miedos. Empieza a impactar a tu generación con “eso” pequeño que hoy puedes tener en tus manos.
Dios no te ha dado este día para que lo desperdicies; te lo dio para que marques una diferencia. Haz que en el día de hoy se note tu presencia en este mundo.