Descansa en la comodidad de mi Presencia y recuerda que para Dios no hay nada imposible. Aleja tu mente de tus problemas de tal manera que te puedas concentrar en mí.
En lugar de resentir las limitaciones de un cuerpo debilitado, busca mis maneras en medio de estas circunstancias. Las limitaciones pueden ser liberadoras cuando tu mayor deseo es vivir cerca de mí.