«¡Ver la faz de Dios, esto es el gozo del cielo! Cuanto más puro el ojo, tanto más gozo dado será» TRENCH
Nehemías había dejado Jerusalén, y se había vuelto a la corte real en Babilonia (v. 6). Quizá en cumplimiento de la promesa hecha al rey antes de que fuera enviado a edificar el muro (véase 2:6). No se puede saber con certeza cuánto tiempo estuvo fuera, pero al volver encontró las cosas en muy mal estado.