Pensamos en lo que vamos a decir mientras la otra persona nos habla. Solo esperamos que llegue nuestro turno para hablar.
Gran parte de nuestro destino se juega en nuestras percepciones, y fundamentalmente en las percepciones que tenemos de nosotros mismos y de las situaciones. Nuestras percepciones determinarán, tarde o temprano, la forma en la que hablemos de nuestra vida.
Todos necesitamos tener un propósito en la vida. Toda persona necesita tener una misión en su diario vivir, un propósito, una visión, en suma una razón para levantarse cada mañana.
La velocidad vertiginosa de la vida moderna y nuestra preocupación extrema por el futuro pueden acecharnos y empobrecer el presente.
Habacuc 2:4 Mas el Justo por su fe vivirá. Este profeta fue un hombre justo que vivió en medio de una sociedad injusta, sin contaminarse por ésta, teniendo su confianza puesta en Dios.
¿Qué será de nuestra pobre nación? Matemos a Lázaro de una vez (10). Algunos de estos pensamientos anidan a veces también en nuestros corazones.
Cuando nuestros ojos están puestos en las posesiones, están lejos del que las provee. Estas cosas son las que toman el lugar de Dios en muchas vidas. Pero no es así con Job.
Confrontado con la evidencia de la superioridad de Dios, Naamán prometió adorarlo a Él solamente.
Arrepentimiento significa volver a Dios para empezar de nuevo.¿Para qué sirve? (11-15). ¿Para que sirven los sacrificios y las ofrendas? Isaías 1.10-20
Puede parecer que el Dios creador es demasiado grande para ocuparse de los pequeños detalles. A veces pensamos que Dios controla el plan principal de los acontecimientos, pero que los detalles se le escapan de las manos.