Encuentra un pensamiento para reflexionar en los devocionales cristianos. Obtén aliento y fortaleza diaria en estas reflexiones cortas de la Palabra de Dios. Comienza el día conectado a Dios.
Es fácil dar gracias y alabar si tenemos una razón. Pero entonces no es un sacrificio. Por supuesto, debemos ofrecer alabanza y acción de gracias en todo momento, siendo conscientes de agradecer a Dios por todas las bendiciones
Le enseñó sus primeras lecciones sobre Jehová e hizo de su casa un ambiente donde él podía aprender y crecer en seguridad. Cuidadosamente dirigió el ritmo de su aprendizaje y le ayudó a modelar sus intereses
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Prepárese, pues a veces le parecerá que las instrucciones del Señor no tienen sentido. En realidad, este es un principio que debe abrazar si quiere conocer al Padre: Dios no le exige que entienda su voluntad.
No era que los líderes religiosos que se creían justos no creyeran en los milagros de Jesús. En ninguna parte del evangelio se dice que alguien haya negado la realidad de los milagros de Jesús
La causa de Cristo nunca ha progresado por la lucha terrenal, aunque muchas almas descarriadas lo han intentado. Cuando se emplean estas tácticas, invariablemente se afecta nuestro testimonio cristiano en lugar de mejorarlo
Pablo usó la expresión en el imperativo pasivo, lo que lo convierte en un mandato e indica que los creyentes de buena gana deben ponerse bajo la autoridad de todos los líderes del gobierno
No se trata de exaltarme a mí mismo, se trata de matarme a mí mismo. Es la muerte del yo. Uno gana al perder; uno vive al morir. Ese es el mensaje central del evangelio. Esa es la esencia del discipulado
Tenía un corazón abierto, pero era Dios quien abría su corazón. Lucas expresamente afirma la soberanía de Dios en la salvación de Lidia: El Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía