Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen. Este primer hombre puede ser tomado como una figura del Segundo Hombre, el Señor del cielo, quien es la imagen del Dios Invisible. Eva puede representar la relación de los redimidos con Cristo
El huerto de Edén habla de gracia sobre gracia. El hombre hecho por Dios fue invitado a entrar en toda la plenitud de Dios y disfrutarla. El huerto puede ser tomado como una figura de la provisión que Dios ha efectuado para el hombre en Cristo Jesús.
Abraham, llamado por Dios, salió de Ur, pasó por Harán y se encuentra ahora en Canaán. Las experiencias humanas empiezan a suceder. Los problemas aparecen incluso cuando estamos dentro de la voluntad de Dios. No todo lo malo es castigo
Los discípulos preocupados en una especulación teológica extraña a la caridad. Los fariseos obcecados en su incredulidad. Los padres tímidos evadiendo el conflicto. En el centro el ciego firme, atrevido, valiente, fiel a la verdad
En el mundo hay muchos llamados que tratan de captar la atención del ser humano. El llamado de Dios nos quiere llevar a una vida llena de sentido, tanto en el tiempo como en la eternidad. Bosquejos para predicar
Satanás es el gran falsificador. Así como Dios nos ha provisto de maestros de la Palabra, él ha tenido sus falsos maestros y profetas en todas las generaciones (2 Pedro 2:1)
Como la gente del Oriente se ciñe los vestidos largos para la acción, a los creyentes se les insta a preparar su mente con la Palabra de Dios a la espera del regreso de Cristo (1 Pedro 1:13-16)
¿Cómo se deletrea “victoria”? ¿Cómo deletrea Dios victoria? Con toda certeza no en términos de edificios, ni de dinero, ni de cosas similares, aun cuando estas cosas son importantes en la obra de Dios.
La vida está llena de contrastes. No existe contraste mayor que el que describe el apóstol Pablo en Efesios 2. Por un lado: ¿dónde estaán los perdidos, que no son salvos? Por otro lado: ¿dónde estaán los creyentes en Cristo?
El pensamiento clave de este capítulo es la pronunciación de las bendiciones que tenemos como creyentes, las bendiciones espirituales que nos nuestras en Cristo (1:3). Pablo nos informa que cada persona de la Deidad nos ha bendecido