Si David danzó de gozo cuando pensó en todo lo que se significa por el arca con nosotros, ¡cuánto más deberíamos nosotros cuando pensamos en todo lo que significa Cristo en nosotros!
Por el Espíritu somos primero bautizados en Cristo, y luego por Cristo somos bautizados con el Espíritu. Observemos por un momento qué implica este bautismo en Cristo
Cuando los fariseos injuriaron al ciego cuyos ojos el Señor había abierto, diciendo: Tú eres discípulo de ése; pero nosotros somos discípulos de Moisés, significaban que Él había estado con Jesús y aprendido de Él.
Observemos las varias etapas en su destacable experiencia. Hubo: I. Enfermedad. Estaba enfermo uno. El que amas está enfermo. Amado por el Señor, pero azotado por una enfermedad.
Pero no vivimos para comer y beber; comemos y bebemos para poder vivir para la gloria de Dios. Como siervos de Cristo, lamamos agradecidos de los pozos que Dios, en su providencia, pueda abrir ante nosotros por el camino
Señor, no siempre quisiéramos traerte, Quejas y gemidos, sollozos y suspiros; Quisiéramos gozosos cantar delante de Ti Sobre nuestros éxtasis surgidos de tu Cruz. Contar las muchas bendiciones que gozamos es una cosa excelente para barrer las nubes de las amortecedoras ansiedades
También tenemos que confesar nuestra insensatez: la de entrar en la ciénaga y tratar de salvarnos mediante desesperados esfuerzos. Dios lo sabe, por tanto, no intentes ocultarlo.
La Iglesia, como su Cuerpo, es la prueba visible de su presencia. Yo no puedo ver tu espíritu; tampoco puedes ver tú el mío; pero nuestros cuerpos son igualmente visibles.
Dios llamó a Abram, y Él salió, no sabiendo adónde iba. Lot fue con él. Lot siguió a Abram, y Abram siguió a Dios. Lot pronto está habitando en Sodoma. Ahora le vemos como un prisionero.
Por mí escoge Tú, Señor. A mí no me hagas escoger No sé que pedir o rechazar; Tú la pobreza conoces, y las riquezas también, De la enfermedad la palidez, la confianza de la salud, Escoge por mí, Señor, que no sé yo qué es mejor